• GRAN VÍA DE SAN MARCOS, 23. LEÓN
  • 987 220 713
  • fmendos@mvabogados.com
El FC Barcelona no vulneró el derecho al honor de un despacho al poner en duda su trabajo en el fichaje de Neymar: Wolters Kluwer
Usted está aquí: Inicio \ Sin categoría \ El FC Barcelona no vulneró el derecho al honor de un despacho al poner en duda su trabajo en el fichaje de Neymar
logo ipad
27 mayo 2019 - 9:38, por , en Sin categoría, sin comentarios

  • 22-5-2019 |
  • El Barcelona se vio obligado a pagar 40 millones de euros en concepto de penalización por fichar al brasileño un año antes de lo estipulado. Dicha indemnización podía ser considerada fraudulenta por la Agencia Tributaria al ser una prima de fichaje para el jugador. El despacho demandante analizó y dio por buena dicha operación. Directivos del club mencionaron la implicación del despacho en el proceso, quien consideró vulnerado su derecho al honor, siendo desestimado por la Audiencia Provincial de Barcelona.
Ir a Jurisprudencia APB, Sección 4ª, S 165/2019, 11 Mar. 2019 (Rec. 48/2019)
Portada

Eduardo Romero. -Los litigios judiciales relacionados con el futbolista Neymar continúan acechando al Fútbol Club Barcelona. En esta ocasión, la Audiencia Provincial de Barcelona (LA LEY 18010/2019) ha desestimado el recurso interpuesto por un despacho de abogados, parte asesora en el complejo fichaje del jugador brasileño por el club catalán en 2013, que habían interpuesto demanda contra la directiva del equipo por declaraciones a los medios que consideraban una vulneración del derecho al honor profesional.

En su resolución, la Audiencia ha ratificado la sentencia inicial del Juzgado de Primera Instancia número 24 de Barcelona, que también había desestimado cualquier tipo de vulneración de este derecho.

Fichaje de Neymar por el Fútbol Club Barcelona

La llegada del futbolista brasileño a España ha sido una de las más controvertidas que se recuerdan. El Barcelona decidió hacerse con los servicios de Neymar en el año 2013, una operación que no ha estado libre de polémica desde el primer momento debido a supuestas irregularidades fiscales. Si la prensa inicialmente situaba el pago en 57 millones, posteriores investigaciones han llegado a elevar la misma a los 130. Todos esos rumores han envuelto constantemente al club de acusaciones, que sigue envuelto en litigios legales dos años después de que el jugador abandonase la entidad rumbo a París.

En el año 2011 se formalizó un contrato a tres bandas entre el club, el jugador y una consultora, actuando a modo de representante del futbolista, en el que se ponía de manifiesto que a partir de verano de 2014 se garantizaba el traspaso del Santos FC al FC Barcelona, no más tarde del 25 de agosto, incluyendo una cláusula de penalización de 40 millones de euros por incumplimiento de este requisito.

Dado que el Barcelona suscribió contrato laboral con el jugador durante el verano de 2013, no teniendo todavía la condición de “free agent” (agente libre), se produjo un traspaso de derechos federativos por una entidad distinta a la consultora, siendo obligado el club a indemnizarles con la cantidad de 40 millones de euros pactada.

Ilicitudes contractuales y rueda de prensa

Dada la elevada complejidad de la operación, de manera posterior al pago de la indemnización, el director financiero del club, miembros del departamento jurídico y abogados asociados revisaron el contrato formalizado con la consultora y la penalización dineraria. Para ello, también se contó con un elevado asesoramiento externo. El despacho apelante en este proceso, que venía ejerciendo servicios de asesoría desde años atrás, aunque no formó parte del acuerdo a tres bandas analizó la operación justificando la legalidad de la misma. Pese a ello, se expuso la existencia de riesgo de que Hacienda considerara este pago como una simulación y calificara la indemnización como una prima de fichaje al propio jugador, debiendo la misma ser sometida a tributación en concepto de no residente.

Con motivo de la admisión a trámite de una querella por el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, por un supuesto delito de administración desleal, y otro contra la Hacienda Pública, el club dio una rueda de prensa en febrero de 2014 donde estaban presentes varios directivos, incluyendo el máximo mandatario de la entidad, presidida por aquel entonces por Sandro Rosell.

En dicha rueda de prensa, el presidente manifestó haber obrado de forma legal en el fichaje de Neymar, habiendo cumplido en todo momento con sus compromisos fiscales tal y como le habían confirmado el despacho. El vicepresidente también tomó la palabra, afirmando que “tanto los auditores como los fiscalistas que asesoraron la transacción nos ratificaron, nos reafirmaron la legalidad de la misma”, confesando además que, con posterioridad, el club buscó una segunda y tercera opinión en despachos externos. Todas las partes asesoras quedaron identificadas en las declaraciones. En otra rueda de prensa posterior, el club aseguró que “Volveríamos a fichar a Neymar y de la misma manera (…) eso sí, cambiaríamos a algún asesor”. Pese a ello, los mandatarios no se atrevieron a culpar a nadie en concreto, haciendo alusión a la ingente cantidad de partes intervinientes en tan complejo proceso.

Derecho al honor

Se plantea, por tanto, una posible vulneración del derecho al honor y prestigio profesional, en relación con las declaraciones emitidas en rueda de prensa, que dejan en evidencia el trabajo ejercido por las entidades asesoras en la operación del fichaje que justificaron la legalidad de la misma. Por tanto, entran en pugna el derecho al honor del art. 18.1 CE (LA LEY 2500/1978) y los derechos a la libertad de expresión y comunicar y recibir libremente información de los artículos 20 (LA LEY 2500/1978) y 53.2 CE (LA LEY 2500/1978) . En este sentido, la SSTC 104/1986 de 17 de julio (LA LEY 629-TC/1986) otorga a la libertad de expresión un campo de actuación más amplio que a la libertad de información, puesto que la primera se basa en juicios o pensamientos subjetivos mientras que la segunda comprende hechos susceptibles de contraste con datos objetivos.

Aboga la sentencia por examinar la ponderación constitucional entre ambos derechos enfrentados, debiéndose tener en cuenta que la libertad de expresión comprende la crítica “aun cuando sea desabrida y pueda molestar, inquietar o disgustar”. La ponderación debe también tener en cuenta el carácter crítico o de interés general de la información, así como la notoriedad o proyección pública del afectado. Se requiere también la obvia veracidad de la información, aunque esta pueda ser controvertida o contenga errores circunstanciales, siempre y cuando se haya obtenido de acuerdo a pautas profesionales (SSTC 139/2007 (LA LEY 26303/2007) y SSTC 29/2009, de 26 de enero (LA LEY 1738/2009)).

Aplicación al supuesto de hecho

En su resolución, considera la Audiencia que no hay lugar para una vulneración del derecho al honor. En las diversas ruedas de prensa, los directivos del club manifestaron contar con la aprobación del despacho demandante, que había dado el visto bueno al acuerdo entre la entidad, el jugador y su representante. Tampoco puede considerarse rebasada la libertad de expresión, ya que la propia lesividad de las declaraciones “deben analizarse no atendiendo a su estricto significado gramatical, aisladamente consideradas, sino en relación con el contexto.”

De las declaraciones, explica la sentencia, no puede deducirse que el discurso tuviese el objetivo de criticar al despacho, sino de exculparse y justificar la legalidad de sus acciones, no vertiendo crítica alguna sobre los demandantes. Los directivos del club no fallaron a la verdad al evidenciar que el asesoramiento fiscal hubiese sido llevado a cabo por el despacho demandante, y tampoco faltó a la verdad al declarar que en un informe posterior a la operación se validaba la misma.

Tampoco puede considerarse vulneración alguna las declaraciones en la segunda rueda de prensa en las que el club afirmaba que, de repetirse la operación, se cambiarían los asesores. En esta ocasión no se dio nombre alguno y habían transcurrido más de dos años. Por ello, la Audiencia no puede sino confirmar la sentencia de primera instancia y condenar a la parte apelante al pago de las costas.

Sobre el autor

Deja un comentario

Código de Seguridad *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies